¿El último de la fila?

91iNxjbLKXL. SL1500

Más de quince años llevando proyectos SEO de todo tipos y colores te hacen pararte a pensar. Primero en la cantidad de años que llevas haciendo lo mismo, lo que me gusta y además quince años en los que tienes que estar actualizado constantemente. Porque aunque muchos se empeñen en hacer el mismo seo que hace una decada… este no es el mismo.

Por fin se le ha dado a la parte técnica la importancia que merece, y no sólo hablamos de encabezados, sitemaps y robots o incluso no utilizar javascript, eso es de antaño.

La incorporación de etiquetas como canonicals, hreflangs, términos como Crawl Budget, microformatos Schema, HTTPS, Core Web Vitals o análisis de logs de Servidores nos tienen que hacer abrir los ojos y darnos cuenta que no sólo el contenido es importante como se empeñan en meternos entre ceja los que se quieren dedicar al SEO y son menos habilidosos o constantes a la hora de aprender temas técnicos.

Y qué busco con esto… pues contar mi experiencia en proyectos donde el SEO es el patito feo y se deja para el final. Como algo residual que si se puede hacer se hace y si no se puede pues es lo menos importante porque el marketing, la marca, el contenido, UX y otros factores van antes. Y esto era así en 2005 cuando empecé y ahora sigue siéndolo en el 90% de los casos y agencias con las que he colaborado. Grandes, medianas y pequeñas, agencias de PR, 360, Offline, agencias de desarrollo, programadores freelances unidos, boutiques marketing, etc…

El valor añadido del SEO no es tan directamente tangible o demostrable de cara al cliente a la hora del lanzamiento o rediseño de un sitio web, y por lo tanto, menos apreciable a la hora de sacar pecho de un trabajo bien hecho.

¿Y porqué es el SEO siempre el último?

Realmente y después de ver de todo… los motivos siempre son los mismos.

La dificultad de vender algo intangible sin conocimientos sobre el tema es mucho mayor que poder vender algo visible. Ya sea a nivel de diseño, prototipos, acciones dentro del sitio web como comprar, filtrar, buscar, subir contenido por parte del cliente, etc…

Los “comerciales” deben centrar el enfoque en el trabajo que no se ve, trabajo de research que queda plasmado en un % dentro del código y contenido y es apreciable directamente por el cliente y otro % estratégico plasmado en documentos pero no apreciable directamente.

Y no apreciable ¿por qué?… Pues porque el seo “busca” algo que no depende única y exclusivamente de su trabajo, y además, algo que no está probado 100% que sea eficaz. Mucho menos con los cambios de algortimo de Google, la poca luz sobre el tema y las directrices para Webmasters de Google. Por no hablar de que existen competidores que pueden hacer más cosas o mejor que nosotros.

Es por esto que el SEO se vende como algo residual, algo que si cae bien y si no cae pues nada… Lo importante es sacar un pico en el desarrollo del sitio web, diseño, migración, cambio de CMS, etc…

La dificultad de vender algo en lo que no se cree hace que instintivamente se ofrezca menos por la inseguridad en debatir objecciones por parte de futuros clientes. Ya sea a la hora de demostrar resultados, de ofrecer posibles soluciones o una visión estratégica a medio plazo.

Como no hay una consecuencia directa y probada entre acción y reacción se ofrece el SEO como algo adicional, con poco esfuerzo y presión en la venta. Sólo hay que ver listados de servicios de empresas digitales, boutiques de marketing online o agencias de publicidad, diseño y branding. Todos los portfolios tienen explicaciones, imágenes de diseños, del antes y el después, etc…

En el SEO no, no hay cultura de medición de resultados ni de asignación de consecuencias a nivel de tráfico a ciertas acciones, con lo que los portfolios, en el 90% de los casos, son enumeraciones de webs de clientes.

El miedo a contratar SEOs con experiencia y la pescadilla que se muerde la cola. Todo esto deriva de puntos anteriores y no es más que una consecuencia de no creer en el SEO y en no saber ni querer demostrarlo, además de no querer complicaciones a la hora de tener que defender algo intangible de una manera fácil y rápida.

Si una agencia no cree en el servicio, no lo ofrece o lo hace con menos intensidad, con lo que los proyectos SEO son escasos y siempre existe el miedo a contratar a algún experto SEO y tenerlo contratado y sin volumen de trabajo para llegar a ser rentable. Y esto es curioso porque siempre que hay recortes de plantilla… el SEO va fuera.

Si no hay creencia en el SEO y se contrata uno con poca experiencia, incluso becarios, y con menor salario consecuentemente… los resultados van a tardar en llegar o incluso no llegarán. Con lo que la dificultad para conseguir resultados y demostrarlos como refuerzos de venta será nula, haciendo menos esfuerzos en esta y consiguiendo menos proyectos.

Lo que hará que no se crea, que no se venda, que se contraten profesionales baratos, que no consigan resultados, que el cliente abandone el servicio, que se crea menos todavía, que se venda menos todavía, etc…

En definitiva el SEO es algo residual que se ofrece para ver si cae y si así ofrecemos un servicio más completo al cliente pero que a nivel de negocio no es un servicio imprescindible y que siempre existe la posibilidad de subcontratar por un precio ridículo para justificar lo básico y lo que todo el mundo sabe a base de leer posts y libros. Un servicio que debe suponer poco riesgo para la empresa para el riesgo que supone para el cliente ya que está mal vendido, mal explicado y mal defendido desde un principio.

FIN

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *